
El proceso judicial por la muerte de Ricardo Frías García, conocido como Ricardito, volvió a detenerse por tercera vez, luego de que la Oficina Judicial de Servicios de Atención Permanente en Duarte suspendiera nuevamente la audiencia de medidas de coerción.
El caso, que ha causado gran interés en San Francisco de Macorís, involucra a dos personas bajo custodia: una mujer apodada “Lili la Picúa” y un hombre identificado como “38”.
El aplazamiento fue motivado por razones procesales, según explicó Freddy Fañas, abogado defensor de uno de los acusados. Nuevas pruebas fueron incorporadas al expediente sin haber sido previamente notificadas a las partes, lo cual impidió que se desarrollara la audiencia como estaba pautada.
Este giro en el proceso obligó a las autoridades a mover la fecha para el miércoles 14 de mayo.
La víctima perdió la vida en la cabaña turística Sabel, ubicada en la carretera entre San Francisco de Macorís y Villa Tapia.
Parte del hecho fue registrado por cámaras de seguridad en las cercanías, y dichos videos forman parte de los elementos probatorios que sustentan la acusación. Estos materiales podrían influir decisivamente en lo que se determine judicialmente en los próximos días.
Mientras tanto, los implicados permanecen detenidos, y la comunidad sigue de cerca cada avance del caso, a la espera de que el tribunal pueda deliberar con base en un expediente debidamente conocido por todas las partes.
La expectativa se mantiene en alto de cara a lo que ocurra el 14 de mayo, cuando finalmente se retome la audiencia.
