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Localizan avioneta que tenia cinco integrantes de misión médica en el Chocó

16 de septiembre de 2026

Chocó, Colombia. — Después de más de dos días de una compleja operación por aire y tierra, equipos de rescate consiguieron finalmente llegar hasta el lugar donde terminó la avioneta Cessna T206, matrícula HK4985, que desapareció mientras regresaba hacia Bogotá después de participar en una misión médica en el departamento del Chocó.

El avance representa un giro decisivo en una búsqueda que mantiene pendientes a familiares, compañeros y comunidades enteras.

A bordo viajaban cinco personas:

Mehmet Cankaya, piloto de la aeronave.

Perla Costanza Álvarez.

Sandy García.

María Guzmán.

Yuliza Figueredo.

Las cuatro mujeres habían participado en una brigada de salud desarrollada en Condoto, donde profesionales y voluntarios brindaron atención a habitantes de la región antes de emprender el regreso hacia Bogotá.

Ahora, después de que los rescatistas alcanzaran el punto del impacto, las primeras informaciones conocidas son preocupantes.

Fuentes de alto nivel del Gobierno colombiano y de la Aeronáutica Civil señalaron a medios nacionales que los cinco ocupantes podrían no haber sobrevivido al sin1estro.

Sin embargo, esta información debe manejarse con especial prudencia.

Hasta la última actualización oficial disponible, las autoridades todavía debían completar la inspección y emitir el reporte definitivo sobre el estado de Mehmet Cankaya, Perla Costanza Álvarez, Sandy García, María Guzmán y Yuliza Figueredo. Por ello, no corresponde anunciar sus f4llecimientos como oficialmente confirmados mientras ese procedimiento no concluya.

La avioneta desapareció cuando regresaban a Bogotá

La emergencia comenzó durante la mañana del domingo 13 de septiembre de 2026.

La Cessna T206 había despegado desde el aeropuerto Mandinga, en Condoto, Chocó, con destino al aeropuerto de Guaymaral, al norte de Bogotá.

Su último contacto fue registrado aproximadamente a las 9:23 de la mañana, cuando se encontraba en las inmediaciones del cerro Tatamá, una extensa región montañosa de la cordillera Occidental.

Posteriormente se activó la radiobaliza de emergencia de la aeronave.

Ese dispositivo permitió establecer una zona de búsqueda y movilizar los recursos del Servicio de Búsqueda y Salvamento.

La aeronave nunca llegó a Guaymaral.

Regresaban después de ayudar a comunidades del Chocó

La historia detrás del vuelo ha generado una especial conmoción porque sus ocupantes regresaban de una misión humanitaria.

La Alcaldía de Condoto confirmó que habían permanecido en el municipio participando en una brigada de salud con especialistas.

Reportes posteriores indican que la misión también estaba relacionada con la atención de comunidades afectadas por el fuerte sismo que golpeó esta región colombiana el pasado 10 de agosto.

Después de finalizar las jornadas, las cuatro mujeres y el piloto iniciaron el viaje de regreso.

Pero el vuelo quedó interrumpido sobre una de las regiones montañosas más difíciles de Colombia.

Un helicóptero Black Hawk permitió ubicar el punto

La operación dio un paso fundamental el lunes 14 de septiembre.

La Fuerza Aeroespacial Colombiana desplegó el helicóptero UH-60L FAC 4138 “Ángel”, cuya tripulación logró identificar desde el aire elementos compatibles con la aeronave desaparecida.

Posteriormente fue establecido el punto de impacto.

La Cessna quedó localizada aproximadamente a 9,000 pies de altura, cerca del Parque Nacional Natural Tatamá, en una región caracterizada por montañas, vegetación espesa, lluvias frecuentes, niebla y dificultades de comunicación.

Encontrarla desde el aire, sin embargo, no significaba poder llegar inmediatamente hasta ella.

El terreno convirtió el rescate en una carrera contra las condiciones naturales

Alrededor de 170 personas llegaron a participar en las labores.

La operación reunió a organismos de búsqueda y salvamento, Fuerza Aeroespacial, Ejército, Policía, autoridades regionales, organismos de socorro y habitantes de comunidades cercanas.

También participaron integrantes de la Guardia Indígena del Resguardo de Tarena y voluntarios conocedores de las montañas.

La lluvia y la niebla impidieron durante determinados momentos realizar aproximaciones aéreas seguras.

Por tierra, los rescatistas tuvieron que abrirse paso entre vegetación, pendientes pronunciadas y terrenos donde prácticamente no existen vías convencionales.

Por eso transcurrieron horas entre la identificación aérea del punto y la llegada física de los primeros equipos.

Finalmente llegaron hasta la aeronave

Durante este martes 15 de septiembre, fuentes gubernamentales confirmaron que los equipos consiguieron alcanzar el lugar del sin1estro.

Con ello comenzó una nueva etapa.

Ya no se trataba de establecer dónde estaba la HK4985.

Ahora correspondía inspeccionar directamente los restos de la aeronave y determinar qué ocurrió con sus cinco ocupantes.

Las primeras informaciones transmitidas desde la zona apuntaron a un escenario extremadamente delicado y señalaron la posibilidad de que no existan sobrevivientes.

Pero las autoridades deben completar los procedimientos de reconocimiento y confirmación antes de emitir una conclusión definitiva.

Esa diferencia es importante: una información preliminar desde el punto del sin1estro no sustituye la confirmación oficial de las autoridades competentes.

La familia del piloto mantiene la esperanza

Mientras los equipos avanzaban hacia la avioneta, familiares de los ocupantes permanecían pendientes de cada comunicación.

La esposa del capitán Mehmet Cankaya pidió que las operaciones no fueran detenidas y manifestó públicamente que mantenía la esperanza.

Su mensaje llegó mientras las condiciones meteorológicas dificultaban el ingreso de los rescatistas y todavía no existía contacto físico con los ocupantes.

La misma incertidumbre ha acompañado a las familias de Perla Costanza Álvarez, Sandy García, María Guzmán y Yuliza Figueredo.

Todavía falta una confirmación definitiva

Este es el punto fundamental de la actualización.

La aeronave ya no está simplemente “desaparecida”.

La Cessna T206 HK4985 fue localizada y los equipos terrestres consiguieron llegar al punto del impacto.

La situación de sus cinco ocupantes, sin embargo, requiere una confirmación formal.

Fuentes consultadas por medios colombianos señalan que posiblemente no habría sobrevivientes, pero mientras las autoridades no terminen los procedimientos correspondientes, debe evitarse convertir esa información preliminar en una confirmación de cinco f4llecimientos.

También permanece pendiente determinar qué provocó el sin1estro.

Hasta ahora no existe una conclusión técnica definitiva que permita atribuirlo al clima, una falla mecánica, una decisión del piloto u otra circunstancia.

Esa respuesta requerirá una investigación aeronáutica y el análisis de los restos de la HK4985.

De ayudar a otros a convertirse en el centro de una enorme operación de rescate

La historia comenzó con una misión de salud.

Perla Costanza Álvarez, Sandy García, María Guzmán y Yuliza Figueredo estuvieron en Condoto formando parte de una jornada destinada a ayudar a comunidades que necesitaban atención.

Mehmet Cankaya era el piloto encargado de llevarlas nuevamente hacia Bogotá.

El domingo emprendieron juntos el regreso.

A las 9:23 de la mañana se produjo el último contacto.

Después llegó la señal de emergencia.

Luego comenzaron dos días de búsqueda entre montañas, lluvia, niebla y selva.

La Fuerza Aeroespacial consiguió encontrar desde el cielo el lugar donde terminó la aeronave.

Y finalmente, este martes, los rescatistas consiguieron llegar hasta ella.

Ahora Colombia espera la información que las cinco familias llevan días aguardando.

Mehmet Cankaya.

Perla Costanza Álvarez.

Sandy García.

María Guzmán.

Yuliza Figueredo.

Cinco nombres que salieron de Condoto después de una misión dedicada a ayudar a otras personas y que hoy permanecen en el centro de una operación que entró en sus horas más decisivas. 🕊️