
La comunidad de El Perú, en Moca, está conmocionada tras la detención de Dalida Vargas, acusada de lanzar una olla de agua caliente a su hija Dahiana Vargas, una joven con discapacidad mental.
El incidente ha generado una profunda indignación, especialmente por la vulnerabilidad de la víctima, quien sufrió quemaduras significativas y fue trasladada al Hospital Toribio Bencosme para recibir atención médica especializada.
Las versiones del suceso son contradictorias. Mientras algunos testimonios apuntan a un acto deliberado, Dalida Vargas asegura que se trató de un accidente.
Según su declaración, Dahiana habría sido quien se volcó la olla encima sin que mediara intención de su parte. La madre ha pedido que se investigue a fondo para aclarar lo ocurrido y sostiene que no habría motivo alguno para agredir a su hija.
Las autoridades han iniciado un proceso de investigación exhaustivo para determinar la verdad detrás de este hecho, revisando posibles antecedentes de maltrato en el entorno familiar.
Mientras tanto, Dalida Vargas continúa bajo custodia policial, a la espera de los resultados preliminares y de que se defina su situación legal en los próximos días.
El caso ha generado preocupación en la opinión pública y ha movilizado a grupos defensores de derechos humanos, quienes exigen una pronta y rigurosa investigación.
El incidente también ha reabierto el debate sobre la protección de personas con discapacidad en situaciones de vulnerabilidad, enfatizando la necesidad de un acompañamiento social y legal efectivo.
