
Un video de vigilancia se ha convertido en una nueva pieza clave dentro del proceso judicial que enfrenta el doctor Wilvert Polanco Sanz en la provincia Duarte, donde es investigado tras la denuncia presentada por una joven haitiana de 20 años que lo acusa de agr2si0n sɛxų4l durante una consulta médica en el municipio de Las Guáranas.
El material audiovisual, que corresponde a cámaras de seguridad del centro de salud donde ocurrió la cita, muestra el momento en que la denunciante sale del consultorio luego del procedimiento médico.
Las imágenes han sido incorporadas al expediente que maneja el Ministerio Público y forman parte del análisis probatorio que realizan las autoridades competentes.
La defensa del doctor Wilvert Polanco Sanz ha señalado que en el video la joven no aparenta signos visibles de alteración emocional inmediata, argumento que, según sus representantes legales, respaldaría la versión del galeno de que únicamente realizó una sonografía abdominal como parte de la evaluación médica solicitada.
El médico ha reiterado públicamente que niega de manera categórica cualquier conducta inapropiada y que el procedimiento fue realizado conforme a los protocolos clínicos.
Por su parte, el Ministerio Público mantiene abierta la investigación y ha indicado que el análisis del caso no se limita a un solo elemento de prueba.
Además del video, las autoridades toman en consideración el testimonio directo de la denunciante, los informes del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF), declaraciones de testigos y antecedentes de otras tres mujeres que en años anteriores denunciaron presuntos comportamientos similares por parte del mismo profesional de la salud.
Especialistas en psicología consultados en el marco del debate público han explicado que las reacciones de presuntas víctimas de agresión sexual pueden variar considerablemente, y que la aparente calma en un momento determinado no descarta la posibilidad de que haya ocurrido un hecho traumático.
Estas valoraciones no sustituyen el proceso judicial, pero han sido mencionadas en el contexto de la discusión social que ha generado el caso.
El doctor Wilvert Polanco Sanz permanece sometido al proceso judicial correspondiente en San Francisco de Macorís, mientras el centro médico CEGADIG continúa clausurado por disposición del Ministerio de Salud Pública.
Las autoridades han reiterado que el caso se encuentra en fase investigativa y que será el tribunal competente el que determine responsabilidades conforme a las pruebas presentadas y al debido proceso de ley.
El expediente sigue su curso en los tribunales de la provincia Duarte, en medio de un amplio interés público y llamados a que se garantice tanto el derecho de la denunciante a ser escuchada como el respeto a las garantías procesales del imputado.

