
Alta Gracia, Córdoba, Argentina.– Una cadena de acontecimientos que comenzó con un accidente de motocicleta terminó convirtiéndose en una dolorosa tr4gedia para una familia de Bouwer. Pablo César, de 42 años; Jésica Garrido, de 34; Yanina Garrido, de 39; y Danilo Alejandro Díaz, de 23, perdieron la v1da cuando el Volkswagen Gol en el que regresaban a sus hogares chocó frontalmente con una camioneta RAM.
El accidente ocurrió durante la noche del domingo 23 de agosto de 2026, sobre el enlace de la ruta provincial C-45 conocido como Camino de los Lecheros, en las inmediaciones de Alta Gracia.
Horas antes, la familia se encontraba reunida en Bouwer celebrando dos cumpleaños cuando recibió una noticia preocupante.
Danilo Alejandro Díaz, de 23 años, había sufrido un accidente mientras circulaba en su motocicleta por la zona de Falda del Carmen/Bosque Alegre.
El joven fue trasladado al Hospital Arturo U. Illia de Alta Gracia, donde recibió asistencia médica. Las evaluaciones determinaron que estaba fuera de peligro y posteriormente recibió el alta.
Al conocer lo sucedido, Jésica Garrido, Pablo César y Yanina Garrido viajaron para acompañarlo.
Después de salir del hospital, el grupo pasó por la subcomisaría de Falda del Carmen para retirar la motocicleta de Danilo, que había quedado retenida tras el primer accidente.
Un quinto familiar se encargó de conducir la motocicleta de regreso.
Danilo, en cambio, subió al Volkswagen Gol junto con Pablo, Jésica y Yanina.
Los cuatro emprendieron entonces el regreso hacia Bouwer.
Nunca llegaron.
Mientras circulaban por el Camino de los Lecheros, el Volkswagen Gol sufrió una viol3nta colisión frontal con una camioneta RAM conducida por Carlos Javier Ríos, de 49 años.
Los cuatro ocupantes del automóvil perdieron la v1da.
Ríos fue el único sobreviviente directamente involucrado en la colisión. Inicialmente recibió asistencia médica y quedó fuera de peligro.
La investigación quedó en manos del fiscal Diego Fernández, titular de la Fiscalía del Primer Turno de Alta Gracia.
De acuerdo con la principal hipótesis que analiza la Justicia, la camioneta RAM conducida por Ríos habría invadido el carril por el que circulaba el Volkswagen Gol, provocando posteriormente el impacto frontal.
Se trata todavía de una hipótesis investigativa y será el peritaje vial, junto con las demás evidencias incorporadas al expediente, el que deberá establecer definitivamente la mecánica del choque.
La Fiscalía dispuso la detención de Carlos Javier Ríos y lo imputó inicialmente por h0micidio culposo calificado por conducción de vehículo automotor, con agravantes vinculados a la cantidad de víctimas. Otros reportes también mencionan una imputación relacionada con conducción temeraria.
La imputación no representa una condena y Ríos conserva su presunción de inocencia mientras continúa el proceso judicial.
Días después de la tr4gedia, Vicente Monzón, padrastro de las hermanas Jésica y Yanina Garrido, reconstruyó públicamente las horas anteriores al choque.
Monzón contó que la familia comenzó a preocuparse cuando los cuatro dejaron de responder llamadas y mensajes durante el regreso.
Finalmente apareció en uno de los teléfonos familiares un video relacionado con el accidente.
Al observar las imágenes, Vicente reconoció inmediatamente el automóvil en el que viajaban sus familiares.
El hombre reveló además que conocía desde hacía años a Carlos Javier Ríos y que incluso habían compartido reuniones anteriormente.
En medio del dolor, Monzón cuestionó cualquier posibilidad de conducir después de consumir alcohol y pidió justicia por las cuatro víctimas.
Sin embargo, es importante precisar que las declaraciones de Monzón sobre una posible ingesta de alcohol no prueban por sí mismas que Ríos condujera alcoholizado. Ese punto debe establecerse mediante los resultados de las pruebas y la investigación judicial correspondiente.
La historia de Danilo Alejandro Díaz agregó otro elemento doloroso al caso.
El joven era oriundo de Puerto Rico, Misiones, aunque residía en Córdoba, y esperaba convertirse en padre. Su pareja se encontraba embarazada cuando ocurrió el accidente.
Tras su f4llecimiento, familiares iniciaron una campaña para reunir fondos que permitieran trasladar sus r3stos hasta Misiones y despedirlo en su provincia natal.
La magnitud de lo ocurrido también impactó profundamente a Bouwer. La municipalidad decretó dos días de duelo por las cuatro víctimas.
En cuestión de horas, lo que había comenzado como una movilización familiar para ayudar a Danilo después de su caída en motocicleta terminó con cuatro integrantes de la familia sin v1da.
Las víctimas confirmadas son Pablo César, de 42 años; Jésica Garrido, de 34; Yanina Garrido, de 39; y Danilo Alejandro Díaz, de 23 años.
El único sobreviviente del choque fue Carlos Javier Ríos, de 49 años, conductor de la camioneta RAM, quien quedó detenido e imputado mientras la investigación dirigida por el fiscal Diego Fernández intenta establecer las responsabilidades definitivas.
Para Vicente Monzón y el resto de la familia, la prioridad ahora es que la Justicia determine exactamente qué sucedió aquella noche y establezca las responsabilidades que correspondan por una colisión que dejó cuatro familias atravesadas por una misma pérdida.
