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Tres generaciones de una familia colombiana durante paseo en helicóptero en Río de Janeiro

22 de agosto de 2026

Río de Janeiro, Brasil.— Un viaje familiar organizado para celebrar una fecha especial terminó en una profunda tr4g3d14 el sábado 8 de agosto de 2026, cuando un helicóptero turístico se 3str3lló en una zona boscosa de Río de Janeiro. Las cuatro personas que viajaban a bordo p3rd13r0n la v1d4.

Las turistas colombianas fueron identificadas como Lida Rocío Cubillos, de 59 años; Wendy Manrique Cubillos, de 37; y Sofía Murillo Manrique, de 17. Junto a ellas viajaba el piloto brasileño Alessandro Rocha, quien también f4ll3c1ó.

Las tres colombianas pertenecían a una misma familia y representaban tres generaciones: abuela, hija y nieta. Lida Rocío Cubillos era madre de Wendy Manrique Cubillos, mientras que Wendy era madre de Sofía Murillo Manrique.

La familia había viajado a Brasil para celebrar los 15 años de Laura Manrique. El grupo estaba integrado por seis familiares que habían aprovechado la ocasión para recorrer diferentes destinos turísticos antes de realizar un paseo panorámico en helicóptero sobre Río de Janeiro.

Además de las tres mujeres, viajaban en el grupo familiar Víctor Manrique, Daniela Castañeda y Laura Manrique. Ellos permanecieron en tierra esperando su turno para realizar el mismo recorrido después de que regresara el primer grupo.

Debido a la capacidad disponible para pasajeros, la familia tuvo que dividirse. Lida, Wendy y Sofía llegaron primero y abordaron juntas la aeronave, mientras Víctor, Daniela y Laura esperaban para realizar posteriormente el recorrido.

El helicóptero era un Robinson R44, matrícula PP-MFS, utilizado para vuelos panorámicos. La aeronave cayó aproximadamente a las 11:00 de la mañana en una zona de vegetación próxima a Vista Chinesa, en Alto da Boa Vista, dentro del área del Parque Nacional de Tijuca.

El vuelo debía durar aproximadamente 20 minutos. Víctor Manrique, hijo de Lida y hermano de Wendy, explicó posteriormente que comenzaron a preocuparse cuando transcurrieron entre 30 y 40 minutos y sus familiares todavía no habían regresado.

Víctor acudió entonces a preguntar qué estaba ocurriendo. Según su relato, fue informado de que el piloto había comunicado que necesitaba efectuar un aterrizaje de emergencia. Poco después comenzó a conocerse la dimensión del 4cc1d3nt3.

El Cuerpo de Bomberos de Río de Janeiro fue movilizado hacia el lugar. Aproximadamente 40 efectivos, junto con vehículos y unidades especializadas, participaron en la operación para acceder al punto donde había quedado la aeronave.

El terreno representó una dificultad adicional para los equipos de emergencia. La aeronave había terminado en una zona boscosa, inclinada y de complicado acceso, obligando a los rescatistas a utilizar técnicas y equipos especiales para llegar hasta los restos.

Después del 1mp4ct0 se produjo además un 1nc3nd10 que alcanzó la aeronave y parte de la vegetación cercana. Equipos especializados trabajaron para controlar las llamas mientras otros efectivos desarrollaban las labores correspondientes en el área.

Ninguno de los cuatro ocupantes logró s0br3v1v1r. Las condiciones en las que quedaron los restos hicieron particularmente complejo el procedimiento inicial de identificación, que quedó bajo responsabilidad de las autoridades forenses brasileñas.

La Cancillería de Colombia confirmó posteriormente el f4ll3c1m13nt0 de las tres ciudadanas y señaló que el Consulado colombiano en Río de Janeiro estaba coordinando con las autoridades locales y manteniendo contacto con los familiares para brindarles acompañamiento.

La cónsul general de Colombia en Río de Janeiro, Diana Carolina Páez Gamboa, también participó en el seguimiento del caso y ofreció información sobre la familia mientras avanzaban las diligencias posteriores al siniestro.

El piloto, Alessandro Rocha, era un profesional experimentado. Medios brasileños informaron que acumulaba alrededor de 20 años de experiencia relacionada con instrucción de vuelo en ultraligeros y helicópteros.

Las causas exactas que llevaron a la caída del Robinson R44 todavía son materia de investigación. La Policía Civil y el Centro de Investigación y Prevención de Accidentes Aeronáuticos de Brasil quedaron encargados de establecer técnicamente qué ocurrió durante los últimos minutos del vuelo.

El caso resulta especialmente doloroso porque quienes permanecieron en tierra estaban preparados para abordar el helicóptero después. Víctor Manrique, Daniela Castañeda y Laura Manrique esperaban el regreso de Lida, Wendy y Sofía para realizar su propio recorrido, pero ese segundo vuelo nunca llegó a efectuarse.

Días antes, las seis personas habían disfrutado juntas de distintos lugares de Brasil, incluyendo Búzios, y tenían previsto regresar después a su país. Fotografías familiares muestran algunos de aquellos momentos previos a la tr4g3d14.

De un grupo familiar de seis personas que había llegado para celebrar los 15 años de Laura, tres regresaron de aquel paseo sin Lida Rocío Cubillos, Wendy Manrique Cubillos y Sofía Murillo Manrique. En cuestión de minutos, Víctor perdió a su madre, su hermana y su sobrina.

Así, una celebración familiar terminó convertida en una de las historias más dolorosas dejadas por este 4cc1d3nt3 aéreo en Río de Janeiro. Lida Rocío Cubillos, Wendy Manrique Cubillos, Sofía Murillo Manrique y Alessandro Rocha son los cuatro nombres vinculados oficialmente al fatal vuelo mientras las autoridades brasileñas continúan trabajando para determinar por qué cayó la aeronave.