
Hace un mes exacto que Roldany Calderón, un niño de apenas tres años, desapareció en Manabao, provincia La Vega, República Dominicana. Desde entonces, sus padres viven en una constante angustia, esperando respuestas claras que aún no llegan.
La incertidumbre se ha convertido en parte de su día a día, mientras el paradero del menor sigue sin ser identificado.
Carolina Vargas, madre de Roldany, junto a su esposo y el abogado de la familia, han intensificado sus reclamos por avances concretos en la investigación.
A pesar de sus constantes visitas a la Fiscalía de La Vega, encargada del caso, denuncian la ausencia de información significativa, como análisis de cámaras de vigilancia o nuevos interrogatorios, lo que ha minado la confianza en las autoridades.
El abogado expresó la desesperación que sienten: “Estamos en la Fiscalía buscando respuestas y no tenemos por el momento nada… le exhortamos a las autoridades a utilizar otros medios, otras técnicas de búsqueda y de interrogatorios para obtener resultados pronto porque estamos desesperados”.
Ante la lentitud oficial, la familia considera contratar investigadores privados para ampliar las posibilidades de hallar pistas.
El caso ha generado gran preocupación en la comunidad local y nacional, que ha mostrado solidaridad con los padres. La familia ha solicitado además una reunión con la fiscal titular para exigir explicaciones claras sobre las acciones tomadas, y ha pedido al presidente de la República una intervención institucional más decidida.
