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Ocho personas en de Villa Nueva en Honduras

4 de septiembre de 2026

Tegucigalpa, Honduras.– Una de las tr4gedias viales más dolorosas registradas recientemente en la capital hondureña dejó ocho personas sin v1da y numerosas familias golpeadas por una pérdida irreparable, después de que una volqueta cargada de material perdiera el control y arrasara con negocios, vehículos y personas en la colonia Villa Nueva.

El accidente ocurrió alrededor del mediodía del lunes 1 de junio de 2026, sobre la carretera CA-6, en uno de los accesos a Tegucigalpa. La pesada unidad terminó impactando pequeños establecimientos ubicados a la orilla de la vía.

Entre las historias que más han conmovido se encuentra la de Evelyn Yasmín Irías Hernández, de 26 años, y Denia Marisol Ramírez Ortiz, de 34, quienes eran cuñadas y mantenían además una estrecha amistad.

Ese día, Denia tenía libre en el salón de belleza donde trabajaba y necesitaba reparar una llanta de su vehículo. Invitó a Evelyn a acompañarla hasta una llantera cercana. Llevaban apenas unos minutos en el establecimiento cuando ocurrió el impacto.

Las dos mujeres perdieron la v1da juntas y dejaron cinco hijos entre ambas: Denia era madre de tres y Evelyn dejó dos niñas. Familiares las describieron como mujeres trabajadoras y profundamente dedicadas a sus hogares.

Evelyn había regresado a Honduras poco más de un mes antes junto a su esposo y sus dos hijas después de haber permanecido en Estados Unidos. Su familia se congregaba en la Iglesia Evangélica Príncipe de Paz, donde posteriormente fueron realizados actos de despedida.

Otra de las víctimas fue Leyreth Nahiara Aguilar Rodríguez, de 10 años, estudiante de quinto grado de la Escuela República de Paraguay. La pequeña no había asistido a clases debido a una suspensión de actividades del sector educativo y acompañó a su madre, Cecilia Rodríguez, hasta la cafetería que esta tenía en el lugar donde posteriormente ocurrió el accidente.

Su historia causó especial conmoción porque los equipos de rescate tuvieron que trabajar durante horas entre los escombros hasta localizarla.

También perdió la v1da José Leónidas Herrera Baquedano, de 50 años, propietario de la llantera alcanzada por la volqueta. Había levantado aquel negocio con años de trabajo y era conocido por familiares, clientes y personas de la comunidad.

Entre las víctimas estuvo además Ismael Centeno Hernández, de 50 años, reconocido soldador originario de Sabanagrande, así como Juan José Ávila Flores, de 50 años.

La lista incluye igualmente a Isaac Alejandro Pérez Cruz, trabajador de la llantera donde Denia y Evelyn habían llegado para reparar el neumático. Isaac se encontraba trabajando cuando la volqueta impactó el establecimiento. Su identidad aparece entre las personas identificadas oficialmente por Medicina Forense.

El conductor del vehículo pesado también perdió la v1da. Diversos medios lo identificaron como Osmín Gutiérrez Espinal, originario de El Jicarito, San Antonio de Oriente, Francisco Morazán.

De esta manera, los ocho f4llecidos reportados en el caso corresponden a Evelyn Yasmín Irías Hernández, Denia Marisol Ramírez Ortiz, Leyreth Nahiara Aguilar Rodríguez, José Leónidas Herrera Baquedano, Ismael Centeno Hernández, Juan José Ávila Flores, Isaac Alejandro Pérez Cruz y Osmín Gutiérrez Espinal.

Debe señalarse que existen pequeñas diferencias ortográficas entre los primeros reportes periodísticos y el registro posteriormente publicado por Medicina Forense. Por ejemplo, el Ministerio Público publicó Evelin Jazmín Irías Herrera, José Leonel Herrera Vaquedano y Leireth Naiara Aguilar Rodríguez. Estas variaciones deben manejarse con cautela al reproducir los nombres completos.

Además de las personas que perdieron la v1da, el accidente dejó varios h3ridos que tuvieron que recibir asistencia médica. Entre los nombres publicados inicialmente aparecen Sheyla Xiomara Fajardo, Cecilia Gabriela Rodríguez, Lesly Morelia Rodríguez, Miguel Ángel Navas, Wendoly Mariela Rodríguez, Cristian Calona Ardón y Ashly Baca, además de menores que también recibieron atención.

Las investigaciones posteriores comenzaron a concentrarse en las condiciones de la volqueta. Darwin Hernández, jefe de la Sección de Investigación de Accidentes de Tránsito, explicó que una de las hipótesis examinadas era que el vehículo había sido modificado para transportar una carga superior a aquella para la cual fue diseñado. También señaló que todavía debía establecerse técnicamente si existió una falla mecánica, una maniobra incorrecta u otra circunstancia.

Por esa razón, aunque algunos reportes iniciales hablaron directamente de una falla en los frenos, la causa definitiva no debe darse por establecida únicamente a partir de esas primeras versiones.

Después de la tr4gedia comenzaron los velatorios y sepelios. Evelyn Yasmín Irías Hernández y Denia Marisol Ramírez Ortiz fueron despedidas juntas y posteriormente sepultadas en el cementerio Tierra Santa, mientras sus cinco hijos y el resto de sus familiares enfrentaban una ausencia que cambió para siempre sus hogares.

Villa Nueva no despidió únicamente a ocho personas. Detrás de cada nombre quedaron hijos, padres, hermanos, compañeros de trabajo y amigos que aquella mañana nunca imaginaron que una jornada cotidiana terminaría transformándose en una de las tr4gedias viales que más han estremecido recientemente a Tegucigalpa.