
Lo que debía ser una operación de rescate coordinada terminó convirtiéndose en una vergonzosa muestra de abandono institucional.
La decisión de las autoridades de suspender la búsqueda de una niña de 13 años, atrapada en una alcantarilla en Lavapié, San Cristóbal, ha sido fuertemente cuestionada por figuras públicas y comunicadores que denunciaron la falta de respuesta adecuada. Mientras organismos como la Defensa Civil y los bomberos se retiraban del lugar, la menor seguía con vida.
A pesar de la retirada oficial, fueron los propios vecinos quienes decidieron no rendirse. Armados con linternas y una determinación inquebrantable, varios comunitarios se adentraron en el sistema pluvial hasta hallar a la menor, ocho horas después de su desaparición.
Uno de ellos narró cómo logró avanzar por casi una cuadra dentro del drenaje hasta escuchar los gritos de la niña, quien se encontraba inmóvil y aterrada por la oscuridad.
Entre los más críticos del accionar de las autoridades están el periodista Ramón Tolentino, el abogado y bombero José Martínez Brito, y la comunicadora Lizbeth Santos, quienes coincidieron en que fue inaceptable suspender una búsqueda de vida para retomarla al día siguiente.
Tolentino pidió incluso la destitución del director regional responsable de la decisión, mientras Martínez Brito recordó que existían recursos disponibles en el Distrito Nacional que nunca fueron solicitados.
A raíz de este dramático rescate, no solo se multiplicaron las muestras de apoyo para los héroes comunitarios, sino también los gestos concretos.
El empresario joyero Alex Diamond anunció una recompensa de 100 mil pesos, mientras que Santiago Matías también prometió compensar económicamente a los valientes jóvenes que desafiaron la adversidad. Hoy, el país entero celebra su coraje, pero también exige respuestas sobre por qué las autoridades abandonaron tan pronto a una niña que aún pedía auxilio.


