
Las autoridades de San Pedro de Macorís han intensificado las pesquisas en torno a un grupo delictivo que, según fuentes oficiales, opera con notable libertad en la zona.
En el centro de las investigaciones se encuentra un individuo conocido como “El Calvo”, señalado como cabecilla de esta estructura criminal. Su nombre de pila es Luis Alberto Rivera Quezada.
En redes sociales circularon recientemente varios videos donde el propio Rivera Quezada se pronuncia sobre las acusaciones en su contra. Si bien reconoce haber participado en la venta de sustancias controladas, se desliga de otros delitos que le atribuye la Policía Nacional, como atracos y robos.
No obstante, en esos mismos audiovisuales se le escucha admitir que llegó a despojar a personas de sus teléfonos móviles en diferentes circunstancias.
El contenido difundido también incluye declaraciones en las que hace referencia a presuntos homicidios cometidos mientras se encontraba bajo el efecto de drogas.
Estos videos se han propagado por plataformas digitales, causando alarma e indignación, especialmente entre las familias afectadas por los delitos asociados a su figura.
Uno de los aspectos más cuestionados por la comunidad es cómo Rivera Quezada ha logrado eludir condenas firmes a pesar de su historial delictivo.
La Fiscalía investiga ahora por qué numerosas querellas han sido retiradas por las víctimas, lo cual habría debilitado los casos en su contra. Las autoridades hacen un llamado a los afectados a presentarse y colaborar con las investigaciones activas, con el fin de reunir suficientes pruebas que permitan someterlo judicialmente junto a otros posibles miembros de la banda.
