
La comunidad educativa y el sector El Carril, en Haina, San Cristóbal, se encuentran consternados tras la pérdida de Loaniel Campusano Méndez, un niño de 10 años que falleció a causa de un accidente provocado por la caída de una puerta en las inmediaciones de la escuela José Reyes, donde estudiaba.
Familiares del menor han expresado su profundo dolor y señalaron que, antes de la tragedia, se habían hecho varias advertencias sobre el deterioro en el estado de la puerta que terminó por ocasionar el fatal accidente. Según cuentan, pese a las reiteradas solicitudes para que se realizara el mantenimiento adecuado, estas nunca fueron atendidas.
El velatorio realizado en la funeraria municipal estuvo marcado por la tristeza y la indignación de quienes lo conocían, pues consideran que esta situación pudo haberse evitado si las autoridades hubieran actuado con prontitud para garantizar la seguridad en las instalaciones escolares.
Aunque la escuela José Reyes no ha emitido declaraciones oficiales, los familiares del niño han denunciado una posible negligencia en el mantenimiento de las infraestructuras, lo que ha generado preocupación entre los vecinos del sector El Carril y zonas aledañas. Para muchos, este lamentable suceso es un llamado urgente a las autoridades para reforzar la seguridad y las condiciones de las escuelas públicas.
Por el momento, no se han divulgado avances sobre investigaciones oficiales ni se ha informado sobre las medidas que podrían implementarse para evitar que tragedias similares se repitan. Tampoco se conocen respuestas formales de las autoridades educativas ante las denuncias planteadas.
Loaniel fue despedido con cariño por familiares, amigos y miembros de la comunidad, quienes lo recuerdan como un niño alegre y activo dentro de su entorno escolar y familiar. Su partida deja un profundo vacío y un reclamo firme para que se garantice la protección de todos los estudiantes.
El caso ha puesto en evidencia la necesidad urgente de supervisar y mejorar la infraestructura escolar en San Cristóbal, a fin de prevenir accidentes y proteger la integridad de los niños que asisten a centros educativos de la provincia.
