
El caso por la muerte de Ricardo Frías García, conocido como Ricardito, ocurrido en una cabaña en San Francisco de Macorís, sigue generando nuevas declaraciones, ahora con el testimonio de un joven apodado La Volanta 46.
Luego de conocerse la medida de coerción contra Deivison Torres (alias 38) y Lilibeth Mendoza (alias La Picúa), este nuevo testimonio contradice directamente la versión dada por El Chivito, tío del fallecido.
Según La Volanta 46, aunque tuvo enfrentamientos anteriores con Ricardito, consideró necesario aclarar ciertos puntos. En su declaración, aseguró que alias 38 fue quien llegó a la cabaña y que, contrariamente a lo que se afirma, él fue quien terminó huyendo.
También insinuó que ya había una emboscada organizada contra alias 38 y no contra Ricardito, y que esto lo involucraría a otros presentes. En palabras textuales: “Cuando uno hace una vuelta, el componente con el que entras no se va hasta que se resuelva. Él entró, y el que salió corriendo fue él”.
El testimonio también plantea que Lilibeth Mendoza no habría traicionado a Ricardito, sino que su papel estaba más ligado a un plan en contra de alias 38.
La Volanta 46 mencionó los nombres de Samuel, Richard y otro hombre no identificado como parte de los que supuestamente estuvieron involucrados. Además, señaló que fue Lilibeth quien ayudó a Ricardito cuando agonizaba, lo cual, según él, no encajaría con la versión de que lo entregó. “Si ella lo hubiese vendido, la matan ahí mismo entre todos”, afirmó con contundencia.
Otro dato revelado por este joven fue un conflicto anterior donde presuntamente se le quitó una cadena a Deivison Torres, lo que refuerza su planteamiento de que ya existía tensión previa entre algunos de los implicados.
Esta información abre una nueva línea dentro del caso, dando a entender que los hechos en la cabaña fueron parte de un conflicto más amplio.
Mientras las investigaciones oficiales siguen su curso, este nuevo ángulo podría añadir elementos clave para determinar qué motivó la muerte de Ricardito y quiénes están realmente implicados. Las autoridades aún no han respondido públicamente a estas declaraciones, pero la presión de la opinión pública continúa creciendo a medida que salen a la luz más detalles.

