
Los días se han vuelto más pesados para una madre que vive bajo constante presión y temor tras el proceso judicial que involucra a una de sus hijas menores.
En medio de rumores y acusaciones, ha salido a desmentir versiones que aseguran que recibió dinero o compró vehículos a raíz del caso. Señaló que su familia enfrenta no solo el dolor emocional, sino también una serie de amenazas y daños a su vivienda, que fue vandalizada con pintura negra.
La situación se ha tornado aún más compleja debido a la eliminación de un video que, según indica, pudo haber sido clave en la investigación.
La grabación, que se encontraba en la bodega La Fama, habría desaparecido sin explicación, justo cuando se solicitó como evidencia. A esto se suma el hecho de que la persona señalada en el caso —a pesar de tener orden de alejamiento— ha incumplido dicha medida, aumentando la inseguridad en el entorno familiar.
El hecho que provocó su mayor alarma ocurrió mientras su hija intentaba encontrar una perrita. En ese momento, presenció cómo la menor salía llorando de un callejón con el pantalón bajado, y del otro extremo apareció Codi Manuel Camilo.
Más tarde, al llevarla al hospital, notó que la prenda íntima tenía manchas de s4n9re. Admitió que cometió el error de lavar la ropa antes de ser evaluada médicamente, aunque al día siguiente acudió al centro de salud tras firmar una acta de petición.
Las repercusiones han sido duras: su otra hija habría sido agredida con arma blanca, y su teléfono personal fue destruido.
La madre insiste en que el joven acusado ya fue sentenciado con varios años de prisión y trabajos comunitarios, pero teme por la seguridad de su familia, especialmente por las constantes amenazas. Reiteró que no busca venganza, solo justicia, y pidió ayuda a las autoridades y comprensión de la comunidad ante la compleja situación que atraviesan.
