
En medio de la controversia generada por recientes operativos realizados en comercios de Santo Domingo, la ministra de Interior y Policía, Faride Raful, ha emitido una postura clara sobre el tema. Durante su intervención en el Almuerzo del Grupo Corripio, la funcionaria destacó la importancia de distinguir entre el ejercicio legítimo de la autoridad y el abuso de poder, afirmando que toda acción estatal debe estar fundamentada en el respeto a la ley.
Raful enfatizó que las intervenciones policiales no deben vulnerar los derechos de los comerciantes y subrayó que la legalidad debe guiar cada acto oficial. Refiriéndose específicamente al operativo realizado en una barbería que ha generado gran controversia en redes, comentó que conversó directamente con el propietario para conocer su versión de los hechos.
Tras escuchar su testimonio, reafirmó su compromiso de garantizar que los procedimientos policiales no afecten injustamente a los negocios que cumplen con la normativa.
La ministra también señaló que actuar bajo presión puede llevar a errores, por lo que considera fundamental mantener el equilibrio entre el orden público y el respeto a los derechos ciudadanos.
Raful insistió en que ninguna intervención debe percibirse como arbitraria o excesiva y que el Estado debe actuar con prudencia y responsabilidad en sus procedimientos, especialmente cuando se trata de sectores productivos.
Con un mensaje enfocado en la transparencia y la responsabilidad, Faride Raful reiteró su intención de supervisar personalmente que los operativos policiales se realicen de manera adecuada, evitando perjudicar la economía local o generar desconfianza en las instituciones.
La funcionaria concluyó reafirmando su compromiso con el fortalecimiento de la seguridad sin sacrificar los derechos de los ciudadanos ni la estabilidad de los negocios.
