
Un profundo pesar ha invadido San Francisco de Macorís tras la muerte de Iris Arlett Bonifacio Canario, una bebé de solo tres meses que falleció mientras estaba bajo el cuidado de una guardería local.
La menor llegó al centro en buen estado durante la mañana, según sus familiares, pero horas después fue reportada como indispuesta y trasladada a un centro médico privado, donde lamentablemente ingresó sin signos vitales.
Lo que ha generado gran preocupación entre sus parientes es que la notificación sobre el estado de la bebé no fue hecha directamente por el personal de la guardería, sino que se enteraron del incidente por terceros, lo que ha despertado una ola de indignación y exigencias de claridad.
Ante la incertidumbre, el cuerpo de la pequeña fue enviado al Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF) para realizar la autopsia que podría esclarecer la causa del fallecimiento.
Los familiares de Iris Arlett Bonifacio Canario han solicitado una investigación rigurosa y transparente para determinar si hubo alguna negligencia o irregularidad en la atención brindada en la guardería.
Esta tragedia ha conmocionado a la comunidad, que se mantiene a la espera de los resultados forenses y judiciales.
La familia exige respuestas claras y justicia para su hija, buscando que se tomen medidas que eviten que un suceso así vuelva a repetirse y se garantice la protección de los menores en centros de cuidado.
