
La noche del 8 de abril en la discoteca Jet Set terminó en una verdadera pesadilla para Germán Peña Jorge y su familia, cuando la estructura del lugar colapsó inesperadamente.
Peña Jorge, de 38 años, resultó herido y estuvo atrapado entre los escombros, momento en que solo pudo aferrarse a la esperanza hasta que un hombre llamado Freddy lo rescató. Mientras él se recupera de sus heridas, su hermana sigue en estado crítico en la unidad de cuidados intensivos, y su tía lamentablemente perdió la vida en el accidente.
Frente a esta tragedia, Germán decidió tomar acciones legales y presentó una querella formal contra los dueños de la discoteca, Antonio Espaillat y Ana Grecia López, a quienes responsabiliza por los daños físicos, emocionales y materiales sufridos.
A través de su abogado, Ricardo Alcántara Méndez, exige una indemnización de 50 millones de pesos y solicita que se imponga prisión preventiva a los propietarios, criticando la aparente falta de acción por parte de las autoridades tras varias semanas del suceso.
El abogado Alcántara Méndez expresó su preocupación por la falta de consecuencias inmediatas, subrayando que la negligencia parece haber predominado en este caso, y advirtió que, si fuera otra persona, ya estarían tras las rejas.
Para Germán y los afectados, la búsqueda de justicia no solo pasa por una reparación económica, sino también por la aplicación equitativa de la ley sin privilegios, en un proceso que aún continúa bajo revisión.
Mientras tanto, la comunidad y las víctimas siguen a la espera de respuestas concretas de las autoridades, que deberán esclarecer responsabilidades y garantizar que hechos como este no se repitan.
