
SAN JOSÉ ITURBIDE, GUANAJUATO — Seis personas f4llecieron y otras 12 resultaron l3sionadas en el fuerte acc1dente registrado durante la madrugada del sábado 13 de junio de 2026 sobre la carretera federal 57, en el municipio de San José Iturbide, Guanajuato.
El siniestro involucró un autobús de pasajeros que había salido de Puebla con destino a Monterrey, Nuevo León, y un tractocamión. Las unidades protagonizaron un fuerte ch0que en las inmediaciones de la comunidad de San Jerónimo, aproximadamente en el kilómetro 50 de la vía.
Con el paso de los días fueron confirmadas las identidades de las seis personas que ya no pudieron regresar a sus hogares: Cristian Esquivel Bravo, de 23 años; Óscar Martínez Ramírez, de 52; Nayla Dahiana Carmona Hernández, de 18; Juan Carlos Ruiz Franco, de 47; Mónica Lady Díaz Hernández, de 31 años según información funeraria; y José Antonio Mireles Díaz, de 9 años.
Cristian Esquivel Bravo, originario de San Miguel Topilejo, en la alcaldía Tlalpan de Ciudad de México, era uno de los operadores vinculados al autobús. Sus restos fueron trasladados a su comunidad de origen para que sus familiares pudieran darle el último adiós.
El segundo operador, Óscar Martínez Ramírez, era originario de Papantla de Olarte, Veracruz. Tras completarse los procedimientos correspondientes en Guanajuato, su cuerpo también fue preparado para regresar a su tierra natal.
Entre los pasajeros se encontraba Nayla Dahiana Carmona Hernández, una joven de apenas 18 años originaria de Puebla. Su familia recibió sus restos para realizar los servicios funerarios en su ciudad.
Del lado del tractocamión fue identificado Juan Carlos Ruiz Franco, de 47 años y originario de Toluca de Lerdo, Estado de México. Reportes posteriores señalaron que era el conductor de esa unidad.
También f4llecieron Mónica Lady Díaz Hernández y el pequeño José Antonio Mireles Díaz, quien acababa de cumplir nueve años el 10 de junio, apenas tres días antes del acc1dente.
La familia que viajaba en el tractocamión sufrió además otro duro golpe. Ana Leydi Mireles Díaz, de 12 años, sobrevivió al impacto y fue trasladada para recibir atención médica especializada en León, Guanajuato. Posteriormente se informó que sus familiares habían sido localizados y notificados para acompañarla durante su recuperación.
La magnitud del ch0que provocó una amplia movilización de Bomberos Voluntarios de San José Iturbide, Protección Civil, Cruz Roja, Guardia Nacional y personal del Sistema de Urgencias del Estado de Guanajuato. Los socorristas trabajaron durante horas para auxiliar a los ocupantes y trasladar a los l3sionados a diferentes hospitales.
Las autoridades estatales consolidaron posteriormente el saldo en seis personas f4llecidas y 12 l3sionadas. Algunos pacientes fueron atendidos en San José Iturbide y San Luis de la Paz, mientras otros tuvieron que ser trasladados a León y Querétaro.
Ninguna de las seis víctimas era originaria de Guanajuato. Después de concluir los procedimientos forenses, comenzaron los traslados hacia Ciudad de México, Puebla, Veracruz y Estado de México, donde sus familias prepararon las respectivas despedidas.
En cuanto a las causas, versiones preliminares señalaron que el tractocamión habría invadido el carril contrario antes del impacto. Sin embargo, esta versión no debe considerarse una conclusión definitiva: corresponde a la Fiscalía General del Estado de Guanajuato establecer mediante los peritajes la mecánica exacta del acc1dente y determinar las responsabilidades correspondientes.
Lo que comenzó como un recorrido por la carretera federal 57 terminó uniendo en el dolor a familias de cuatro estados mexicanos. Hoy permanecen los nombres de Cristian Esquivel Bravo, Óscar Martínez Ramírez, Nayla Dahiana Carmona Hernández, Juan Carlos Ruiz Franco, Mónica Lady Díaz Hernández y José Antonio Mireles Díaz, seis vidas recordadas por sus seres queridos después de aquella madrugada en San José Iturbide.


