
Elizabeth Silverio Silien, acusada de presunta usurpación de funciones en el sector salud, ha manifestado que no volverá a trabajar directamente con menores de edad en el ámbito empresarial. Durante un encuentro con la prensa, la acusada, quien se autodeclaraba “neurocientífica”, ha manifestado su intención de colaborar en el futuro solo a través de una fundación de ayuda.
Sin embargo, aclaró que queda completamente descartado retomar actividades empresariales relacionadas con la salud infantil. “Yo establecí en una ocasión que si me permitieran yo crearía una fundación de ayuda… pero no vuelvo a trabajar con niños de manera directa como empresaria”.
Estas declaraciones se producen mientras la fémina en cuestión se encuentra enfrentando una situación delicada tras un juicio por dirigir el Centro de Terapias Neurocognitivas y Psicopedagógicas Knowledge Land (Kogland) sin la certificación profesional requerida.
Silverio reafirmó su decisión de alejarse “del campo empresarial de esa área”, marcando así un distanciamiento definitivo de su participación en la salud infantil.
El día de ayer viernes, el Ministerio Público comenzó la presentación de pruebas en su contra, acusándola de haber usurpado funciones en el área de salud, afectando a menores que fueron atendidos en su centro. Las juezas del Tercer Tribunal Colegiado del Distrito Nacional deliberarán hasta el lunes 21 de octubre, fecha en la que se dará a conocer la sentencia a las 2:00 de la tarde.
El Ministerio Público pidió una condena de 10 años de prisión para Silverio, además de multas equivalentes a 50 salarios mínimos, sanciones que buscan resarcir los daños causados a los menores atendidos en Kogland. Asimismo, se ha pedido el pago de las costas del proceso judicial y la destrucción de todos los documentos y herramientas falsificados que utilizó para la comisión de los delitos que se le atribuyen.

