
En un gesto espontáneo que unió música, conciencia ambiental y comunidad, un reconocido músico típico decidió actuar desde el corazón y con sus propios medios.
En un video compartido por él mismo, se le observa introduciendo cuidadosamente 800 crías de peces en las aguas de un río en su natal Santiago Rodríguez, República Dominicana, como forma de devolverle algo a la tierra que lo vio crecer.
Durante la grabación, el artista conocido como “El Rubio del Acordeón” hizo un llamado claro y directo a los residentes y pescadores locales: pidió que se les permita a esos peces crecer, desarrollarse y reproducirse antes de ser capturados.
“Vamos a darles tiempo de desarrollarse y que se multipliquen”, expresó mientras realizaba la liberación con visible entusiasmo, agregando que su iniciativa no forma parte de ningún programa oficial, sino que nace del amor por su tierra y el deseo de ver su ecosistema florecer.
La reacción en redes sociales fue inmediata. Cientos de seguidores le dejaron mensajes de apoyo y admiración en su cuenta de Instagram, destacando no solo su talento musical, sino también la sensibilidad y el compromiso con la protección de los recursos naturales.
“Eres grande no solo por tu música, sino por tu corazón”, escribió uno de los usuarios, mientras otros animaban a replicar este tipo de acciones en otras comunidades.
Aunque se trató de un acto simbólico y personal, el impacto fue evidente.
El gesto del artista no solo generó conversación, sino que también se interpretó como un ejemplo concreto de cómo cada individuo puede asumir un rol activo en la defensa del medio ambiente, comenzando desde su propia comunidad y con voluntad genuina de marcar la diferencia.
