
Bajo la presión de una de las emergencias más difíciles de su carrera, un alto funcionario del sistema de respuesta nacional ofreció un testimonio que dejó al descubierto no solo la complejidad operativa del colapso en Jet Set, sino también la profunda carga emocional que enfrentaron quienes estuvieron al frente del rescate.
Durante una entrevista televisiva, el director del Centro de Operaciones de Emergencia compartió cómo lideró por más de dos días ininterrumpidos los trabajos de búsqueda, en un entorno marcado por el caos, el dolor y la incertidumbre.
Su relato, cargado de humanidad, abordó no solo la logística del operativo, sino también los efectos personales del servicio en situaciones límite. La separación de su familia y el impacto emocional fueron elementos centrales de su vivencia.
Ante cuestionamientos públicos sobre el número de personas afectadas, el funcionario fue categórico: no existe ninguna posibilidad de que haya restos sin identificar en el lugar del suceso.
Explicó que todas las áreas fueron minuciosamente inspeccionadas y que la confusión surge del total de levantamientos forenses acumulados por el INACIF durante el año, y no exclusivamente vinculados al hecho ocurrido.
A pesar del desgaste físico y emocional, este servidor público continúa con sus responsabilidades al frente de nuevos operativos, convencido de que su misión no se detiene.
Su testimonio no solo despeja dudas, sino que también ofrece una mirada cercana al sacrificio que implica servir a un país en momentos de profundo dolor.
