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El camino por donde se presume se llevaron a Roldanys

3 de abril de 2025
Roldany Calderón

Manabao, La Vega.- “Por aquí se presume que se llevaron al niño”, dijo con voz entrecortada un residente de los Tablones, cargando a su hija en un burro mientras señalaba un camino difícil y angosto que serpentea entre las montañas de Manabao.

Era una mañana cualquiera, hasta que el silencio de la zona fue roto por una angustia que desde entonces no ha dado tregua: la desaparición de un menor que aún mantiene en vilo a toda la comunidad.

El equipo del programa La Vega Mundial recorrió junto a los lugareños los senderos donde se cree ocurrió el incidente.

Allí, un testigo relató que se encontraba regresando de la aldea Mata Grande, cuando se cruzó con el padre del menor, quien, visiblemente desesperado, lo abordó para preguntarle si había visto al niño.

Vecino del sector
Eran alrededor de las 5 de la tarde y el padre ya estaba acompañado de la policía, intentando dar con el paradero de su hijo.

“Yo venía de visitar a mi papá, no vi nada, pero él estaba desorientado buscándolo”, explicó el hombre. Vive a unos 20 minutos de la casa del menor y ahora, tras lo sucedido, asegura que no vuelve a dejar sola a su hija ni un instante.

“A veces tengo que andar con machete por si acaso”, confesó mientras bajaba la mirada, como cargando una culpa colectiva.

El miedo ha calado hondo. Las madres del lugar, entre ellas una residente cercana que dijo ser abuela de una niña que solía jugar en la zona, coincidieron en que ya no se sienten seguras.

Padre de Roldany

“Nosotras no vimos nada, pero uno vive con esa preocupación, más ahora”, expresó con un tono resignado.

Se lamentan de no haber bajado ese día a la casa de una conocida, Lora, donde el menor estuvo momentos antes de desaparecer.

“Tal vez si la niña mía hubiese estado ahí, nada de esto pasa”, soltó entre sollozos.

En medio de la búsqueda, los vecinos cuestionaron la reacción inicial de las autoridades.

“Desde el principio debieron revisar celulares y cédulas del grupo presente ese día”, dijo uno, aludiendo a una supuesta falta de acción rápida.

Asegura que los locales, y no foráneos, son quienes conocen cada rincón del terreno, por lo que su participación fue clave en las primeras horas.

La zona ha sido declarada de alto riesgo por desapariciones, y el temor es ahora parte del paisaje rural de Manabao.

Padres y madres caminan con sus hijos aferrados de la mano, mientras brigadas improvisadas siguen rastreando veredas, esperanzados en que el menor pueda ser hallado con bien.