
La ciudad de Worcester, Massachusetts, fue escenario de un operativo federal que concluyó con la detención de un ciudadano extranjero señalado como amenaza activa para la seguridad local.
El arresto se realizó el 25 de febrero como parte de una estrategia conjunta entre el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), el FBI y la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF), dirigida a frenar la permanencia de personas con antecedentes delictivos graves en Nueva Inglaterra.
El detenido fue identificado como Moisés Ricardo Peralta-Matos, un dominicano de 32 años que había ingresado legalmente a Estados Unidos el 1 de mayo de 2003 por Nueva York.
Con el paso de los años, su historial criminal fue marcando un patrón preocupante, incluyendo una condena por agresión indecente contra una persona mayor de 14 años, emitida el 16 de diciembre de 2024, por la que recibió una sentencia de 545 días de prisión, aunque esta fue suspendida por el tribunal.
La situación se agravó cuando, el pasado 13 de enero, volvió a ser procesado por asalto y agresión contra un miembro del hogar, sumando un nuevo cargo a su expediente.
Ya en 2018, había sido multado por violaciones al seguro obligatorio, configurando una conducta reincidente que violaba directamente las condiciones de su estatus migratorio.
Actualmente se encuentra bajo custodia federal, a la espera de su audiencia ante un juez de inmigración. Desde ICE, su directora interina en Boston, Patricia H. Hyde, afirmó que la agencia continuará priorizando la seguridad pública al identificar y deportar a extranjeros con comportamientos criminales, dejando claro que Peralta-Matos representa un riesgo para la comunidad de Massachusetts.
