
Una operación de inteligencia culminó con la captura de un funcionario municipal vinculado a una presunta red de crimen organizado.
La acción, llevada a cabo en la ciudad de Baní, expuso la implicación directa de un servidor público en actividades ilegales relacionadas con la alteración de registros civiles y la trata de personas.
El individuo fue interceptado mientras se desplazaba en un camión Mitsubishi Canter blanco, propiedad del cabildo de Monserrat.
Durante la detención, las autoridades descubrieron en su poder documentos altamente sensibles: libros oficiales pertenecientes a la Oficialía del Estado Civil de Neyba.
En ellos se encontraron actas de nacimiento manipuladas, que habrían sido modificadas para suprimir información real e incluir datos falsos.
Esta técnica permitía simular vínculos familiares inexistentes con personas fallecidas, con el objetivo de reclamar herencias de forma fraudulenta o facilitar la creación de identidades falsas, utilizadas en operaciones ilegales vinculadas al tráfico de personas.
El arrestado fue identificado como Edgar Juan Aníbal Ramírez Reyes, aunque también portaba el nombre alternativo de Edgar Jhon Martínez Reyes. Ocupaba el cargo de alcalde del Distrito Municipal de Monserrat, en Tamayo, provincia Bahoruco, al momento de su aprehensión.
La captura fue ejecutada por agentes de la Policía Nacional, en coordinación con inspectores del Ministerio Público y personal técnico de la Junta Central Electoral, como parte de una investigación de largo alcance.
El caso fue puesto a disposición del Ministerio Público para su procesamiento judicial, mientras que la Junta Central Electoral continúa evaluando la magnitud del daño ocasionado por esta estructura.
Las investigaciones siguen abiertas, con la recolección de nuevas evidencias que podrían revelar la participación de otros involucrados y esclarecer la dimensión total de esta red que operaba con acceso privilegiado al sistema registral del país.
