
La indignación continúa creciendo entre los residentes de Valverde, una provincia marcada por el dolor y la incertidumbre que dejan varios crímenes sin resolver.
La población ha alzado su voz ante lo que consideran una preocupante inacción de las autoridades en casos donde la justicia aún no llega.
Uno de los hechos que más ha estremecido a la comunidad fue el asesinato de una mujer en plena calle Sabana Larga del municipio de Mao. A más de un año del suceso, familiares y vecinos siguen exigiendo respuestas sobre el brutal homicidio de Dulce María Barrera.
Las sospechas han recaído en un hombre de nacionalidad haitiana, apodado “Keke”, quien trabajaba en la residencia de la víctima. Sin embargo, no se han reportado detenciones ni avances significativos en la investigación.
Otro crimen que aún pesa sobre la memoria colectiva es el del abogado Oberto Gómez, quien fue ultimado violentamente en septiembre de 2020.
Según versiones divulgadas, un trabajador haitiano que prestaba servicios al jurista habría sido el autor del hecho. Cuatro años después, el responsable continúa sin enfrentar la justicia, lo que ha reforzado el sentimiento de desamparo entre los ciudadanos.
Familiares de las víctimas han alzado su voz públicamente, expresando una mezcla de dolor e impotencia. Junto a ellos, se han unido miembros de la comunidad para reclamar que estos crímenes no se pierdan en el olvido. La exigencia es clara: respuestas concretas, procesos transparentes y justicia sin excepciones.
