
La Altagracia, República Dominicana.— Dos movimientos sísmicos fueron registrados durante la madrugada de este sábado 22 de agosto de 2026 en aguas del océano Atlántico, al este-noreste de Punta Cana, en una secuencia que llamó la atención por producirse con solo 32 minutos de diferencia.
El primero ocurrió aproximadamente a la 1:50 de la madrugada. Un registro divulgado en República Dominicana lo situó en magnitud 3.4, a unos 66.1 kilómetros al este-noreste de Punta Cana y con una profundidad aproximada de 15.1 kilómetros.
Existe, sin embargo, una diferencia entre los cálculos disponibles. Datos atribuidos al Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) registraron ese primer movimiento con magnitud 3.1, a aproximadamente 68 kilómetros al noreste de Punta Cana y unos 35 kilómetros de profundidad.
Estas diferencias pueden producirse porque distintas redes sismológicas utilizan estaciones, métodos y datos diferentes para calcular inicialmente la magnitud, profundidad y ubicación de un evento. Los parámetros también pueden ser revisados posteriormente por los organismos especializados.
Cuando habían transcurrido apenas 32 minutos, a las 2:22 de la madrugada, se registró un segundo movimiento sísmico en la misma región marítima. Este evento fue reportado con magnitud 3.0 y una profundidad aproximada de 33.8 kilómetros.
El epicentro del segundo sismo fue localizado aproximadamente 97.6 kilómetros al este-noreste de Punta Cana. Los dos movimientos ocurrieron, por tanto, fuera del territorio continental dominicano y tuvieron como referencia el entorno marítimo del Canal de la Mona.
Hasta la información disponible durante este sábado, no se habían reportado personas h3r1d4s ni d4ñ0s materiales relacionados con estos movimientos. Tampoco existe información que indique afectaciones importantes en Punta Cana, Bávaro, Verón u otras comunidades de La Altagracia.
La secuencia se suma a otros movimientos registrados recientemente en el extremo oriental del país. Durante la madrugada del viernes 21 de agosto ocurrió otro sismo de magnitud 2.8, aproximadamente a 12.5 kilómetros al suroeste de Punta Cana y a 93.9 kilómetros de profundidad.
También se había registrado un movimiento de magnitud 3.4 el 13 de agosto cerca de Punta Cana. Otro evento de aproximadamente 3.2 ocurrió el 9 de agosto, mientras que el 18 de agosto se reportó uno de magnitud cercana a 3.9 en las proximidades de La Romana.
La actividad no resulta extraña para esta parte del Caribe. Registros históricos del Servicio Geológico Nacional (SGN) muestran numerosos movimientos localizados en el Canal de la Mona y al noreste de Punta Cana, una región donde la actividad tectónica es vigilada constantemente.
República Dominicana está situada en un entorno geológico complejo asociado principalmente con la interacción entre las placas tectónicas del Caribe y Norteamérica. Esa condición explica por qué se producen periódicamente movimientos sísmicos tanto dentro del territorio como en las aguas circundantes.
La ocurrencia de varios sismos pequeños en un período relativamente corto no permite afirmar que vaya a producirse un t3rr3m0t0 de mayor magnitud. Actualmente no existe un método científico capaz de anticipar con exactitud la fecha, hora, ubicación y magnitud de un futuro gran terremoto.
Por el momento, los eventos de esta madrugada permanecen dentro de la categoría de movimientos de baja magnitud. Las informaciones revisadas tampoco indican que las autoridades hayan activado alguna alerta extraordinaria relacionada con ellos.
Así, Punta Cana amaneció este sábado después de registrar dos movimientos en menos de una hora: el primero a la 1:50 a. m. y el segundo a las 2:22 a. m. Ambos tuvieron sus epicentros en aguas abiertas y, hasta ahora, no existen reportes de consecuencias graves asociadas a la secuencia sísmica.


