
Santo Domingo, República Dominicana- El histórico escenario del Jet Set podría transformarse en un espacio de memoria y dignidad, si prospera la solicitud formal elevada por el presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco, quien instó al mandatario Luis Abinader a instruir al ministro de Cultura, Roberto Ángel Salcedo, para asignar fondos del presupuesto nacional a la creación de un museo conmemorativo en el lugar donde ocurrió la tragedia del pasado martes 8 de abril.
En una carta cargada de simbolismo y compromiso cívico, Pacheco planteó que el emblemático centro nocturno, donde perdieron la vida 221 personas, debe convertirse en un espacio que preserve la memoria colectiva de las víctimas, artistas, empleados y asistentes que se encontraban presentes durante el derrumbe del techo del local.
El Jet Set, que durante décadas fue sinónimo de música, alegría y encuentro social, quedó reducido a ruinas en un evento que estremeció al país entero.
Desde ese día, la nación ha vivido un luto prolongado, con decretos presidenciales que extienden la conmemoración oficial y múltiples homenajes organizados en distintos espacios culturales.
La propuesta de levantar un museo en el mismo lugar donde funcionó el Jet Set no solo busca honrar a quienes allí perdieron la vida, sino también preservar el legado artístico y cultural que durante años floreció en ese escenario.
Según expresó el legislador, este gesto permitiría transformar el dolor en memoria activa, y convertir una tragedia en una lección viva de la importancia de preservar espacios seguros para el arte y el entretenimiento.
El presidente Pacheco recalcó que esta sería una manera responsable y respetuosa de rendir tributo a figuras como el merenguero Rubby Pérez, la gobernadora de Monte Cristi Nelsy Cruz, el ex pelotero Octavio Dotel, y muchos otros ciudadanos que murieron inesperadamente aquella noche.
A partir de esta propuesta, el Ministerio de Cultura estaría llamado a evaluar el diseño de un proyecto museístico que combine arte, memoria histórica y seguridad estructural, convirtiendo el terreno devastado en un espacio de reflexión nacional.
