
Santo Domingo Este, República Dominicana. — Uno de los momentos más emotivos de las honras fúnebres de Zeneida Socorro Castillo, esposa del merenguero Gilberto Julián Sarante Perdomo, conocido como Julián Oro Duro, se produjo con la llegada de sus hijas y nietos, quienes acudieron unidos para darle el último adiós.
Los descendientes de Zeneida llegaron acompañados de familiares y personas cercanas, en medio de una jornada marcada por el dolor, el recogimiento y las numerosas muestras de solidaridad recibidas por la familia.
Zeneida, de 60 años, era madre de las dos hijas de Julián Oro Duro, con quien compartió más de tres décadas de su v1da.
Durante las honras, sus hijas y nietos permanecieron cerca unos de otros mientras familiares y allegados se acercaban para acompañarlos.
Una despedida marcada por la unión familiar
Las imágenes de la llegada de los descendientes mostraron uno de los momentos más sensibles de la jornada.
La familia optó por mantenerse unida durante la despedida, realizada en la Funeraria Blandino de la avenida Sabana Larga, en Santo Domingo Este, donde los restos de Zeneida fueron expuestos en la Capilla E.
Familiares, amigos y personas vinculadas al mundo artístico acudieron para acompañar a los seres queridos de Zeneida.
El acceso al interior de las honras fue manejado con privacidad por la familia.
Julián no pudo estar presente
La ausencia más significativa durante la despedida fue la del propio Julián Oro Duro.
El merenguero continúa ingresado en el Hospital General de la Plaza de la Salud, donde recibe atención especializada por las l3siones sufridas durante el mismo hecho ocurrido en la residencia familiar de Brisa Oriental VI, Santo Domingo Este.
Su condición médica y las restricciones establecidas durante su recuperación impidieron que pudiera acompañar personalmente a sus hijas, nietos y demás familiares durante las honras de su esposa.
Los hermanos de Julián acompañaron a la familia
Entre los familiares que acudieron estuvo el cantante Eduardo Alberto Sarante, conocido artísticamente como Yiyo Sarante, hermano de Julián.
Yiyo llegó a la funeraria y prefirió no ofrecer declaraciones a los periodistas.
También estuvo presente Ángela Sarante, hermana del merenguero, quien habló emocionada sobre Zeneida y pidió que las autoridades esclarezcan completamente lo sucedido.
Ángela aseguró que su cuñada era una mujer precavida y que normalmente no permitía entrar a personas desconocidas.
Para Ángela, Zeneida no era simplemente una cuñada, sino una persona a la que consideraba prácticamente una hermana.
La familia ha recibido numerosas muestras de solidaridad
Personas vinculadas a la trayectoria artística de Julián también se han acercado para acompañar a sus familiares.
Desde que se conoció lo sucedido, músicos, amigos, seguidores y otras figuras cercanas al artista han expresado mensajes de apoyo.
Para las hijas y nietos de Zeneida, las honras representaron el momento de despedir a quien ocupó durante décadas un lugar central dentro de su familia.
La investigación continúa avanzando
Mientras la familia permanece concentrada en su despedida, la Policía Nacional y el Ministerio Público continúan desarrollando las investigaciones sobre lo ocurrido en la residencia.
Zeneida perdió la v1da después de sufrir una brutal agr3sión, mientras Julián resultó gravemente h3rido.
Las investigaciones han avanzado durante las últimas horas con la identificación y detención de las personas que las autoridades vinculan preliminarmente con el caso.
Las responsabilidades individuales deberán ser establecidas mediante el proceso judicial correspondiente.
Una familia unida en uno de sus momentos más difíciles
Más allá de las investigaciones y las nuevas informaciones que continúan apareciendo alrededor del caso, las honras estuvieron dedicadas principalmente a la memoria de Zeneida Socorro Castillo.
Sus hijas y nietos permanecieron unidos durante la ceremonia, acompañados por familiares y allegados.
Fue una despedida especialmente dolorosa debido a que Julián Oro Duro continúa hospitalizado y no pudo estar físicamente junto a sus descendientes.
En medio del dolor, las hijas y nietos del merenguero protagonizaron una de las imágenes más conmovedoras de las honras: la familia reunida para darle el último adiós a Zeneida, mientras Julián continúa luchando por recuperarse en el hospital.

