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Catástrofe en Nepal y Tíbet

27 de agosto de 2026

Katmandú, Nepal.— La magnitud de las devastadoras inundaciones que golpearon zonas de Nepal y la Región Autónoma del Tíbet, en China, continúa aumentando. Los balances divulgados este jueves 27 de agosto de 2026 sitúan en más de 350 las personas f4ll3c1d4s, mientras más de 1,300 permanecen desaparecidas entre ambos territorios.

La emergencia se produjo después de un enorme movimiento de agua, hielo, rocas y escombros en una zona montañosa del Himalaya. La corriente descendió violentamente por los valles, afectando comunidades, carreteras, puentes, vehículos e importantes vías de comunicación próximas a la frontera entre Nepal y China.

Las cifras continúan cambiando debido a las dificultades que enfrentan los equipos de emergencia para acceder a determinadas comunidades. Las autoridades también están cruzando diferentes registros para evitar duplicaciones entre residentes, turistas y trabajadores que inicialmente fueron reportados como desaparecidos.

En Nepal, cientos de personas permanecen sin ser localizadas, especialmente en los distritos de Rasuwa y Nuwakot. Entre los desaparecidos figuran residentes locales, turistas y miembros de organismos de seguridad que se encontraban en la región cuando ocurrió la emergencia.

La dimensión internacional del desastre también ha aumentado. Registros divulgados por organismos turísticos y autoridades indican que ciudadanos de más de 30 países figuran entre las personas cuyo paradero todavía intenta establecerse.

Entre ellos se encuentran decenas de ciudadanos de Estados Unidos, Canadá, India, Malasia, Ucrania, Australia y Reino Unido. También aparecen viajeros procedentes de Alemania, Rusia, Sudáfrica, Letonia, Japón, Nueva Zelanda, Francia, Bélgica y España.

Otros registros incluyen ciudadanos de Italia, Kazajistán, Portugal, Irlanda, Países Bajos, Finlandia, Hungría, Israel, Lituania, Filipinas, Bulgaria, Suiza, Serbia y Suecia, entre otras nacionalidades.

En territorio chino, particularmente en el condado de Gyirong, en el Tíbet, cientos de personas también permanecen desaparecidas. Entre ellas se encuentran residentes chinos y numerosos visitantes extranjeros que se encontraban cerca de la frontera.

Muchas de las personas afectadas habían llegado a esta región del Himalaya como turistas, excursionistas o peregrinos. Una parte se dirigía hacia el monte Kailash y el lago Mansarovar, lugares de gran importancia religiosa que reciben visitantes procedentes de diferentes partes del mundo.

Entre las personas relacionadas con la emergencia también aparecen trabajadores extranjeros vinculados con proyectos de infraestructura y construcción de plantas hidroeléctricas en Nepal.

Miles de integrantes del Ejército de Nepal, la Policía y organismos de emergencia participan en las operaciones de búsqueda y rescate. Helicópteros han sido utilizados para trasladar alimentos, medicamentos, tiendas de campaña y equipos hacia comunidades que quedaron parcialmente aisladas.

Durante las operaciones también han sido localizadas y rescatadas numerosas personas, incluidos ciudadanos extranjeros. Sin embargo, las autoridades han advertido que todavía existen áreas a las que los equipos no han conseguido acceder completamente.

El primer ministro de Nepal, Balendra Shah, se desplazó hacia zonas afectadas para evaluar los daños y coordinar las acciones gubernamentales frente a la emergencia.

La comunidad internacional también comenzó a movilizar asistencia. Gobiernos extranjeros trabajan para establecer el paradero de sus ciudadanos, mientras equipos especializados y organizaciones internacionales preparan apoyo para las comunidades afectadas.

El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, expresó solidaridad con las personas afectadas, mientras organismos vinculados a la ONU comenzaron a movilizar recursos y suministros.

Las autoridades mantienen además vigilancia sobre acumulaciones de agua y escombros en determinadas zonas montañosas, debido al riesgo de nuevos desbordamientos que podrían complicar las operaciones.

Con cientos de familias esperando noticias y ciudadanos de numerosas nacionalidades todavía sin localizar, Nepal y China mantienen una extensa operación de búsqueda en el Himalaya. El balance continúa siendo provisional y podría modificarse conforme los equipos de emergencia logren ingresar a las comunidades más afectadas y verificar los diferentes registros.