
Santo Domingo Oeste, República Dominicana. 27 de octubre de 2026. Nuevas declaraciones del comunicador Rubén Uceta han vuelto a colocar en la atención pública el caso de Samuel Place Méndez, conocido como «El Five», quien p3rd1ó la v1d4 después de recibir varios d1sp4r0s en un acontecimiento ocurrido en La Finca de Engombe, en Bayona, Santo Domingo Oeste.
La situación ha provocado reclamos de justicia por parte de familiares, vecinos y personas cercanas al joven, quienes solicitan a las autoridades esclarecer el incidente y determinar quiénes participaron.
De acuerdo con informaciones difundidas el 23 de octubre, la Policía Nacional identificó a dos hombres requeridos por su presunta vinculación con el caso.
Se trata de Wellington Peralta de Jesús, conocido como «Rompedor», y Erinson Manuel Falú Ulloa, alias «Dólar».
Ambos fueron mencionados en informaciones atribuidas a la institución policial como personas contra quienes se habían emitido órdenes de 4rr3st0.
Las autoridades solicitaron que se presentaran voluntariamente ante los organismos correspondientes para responder por los señalamientos relacionados con el caso.
En las primeras informaciones también aparecieron los nombres de Erickson, alias «Dollar», Wellington y una tercera persona conocida como «Tico».
Sin embargo, no se ha esclarecido públicamente si todas esas denominaciones corresponden a los mismos individuos identificados posteriormente por la Policía Nacional o si existen otras personas bajo investigación.
La situación adquirió nuevamente relevancia el martes 27 de octubre, cuando Rubén Uceta ofreció declaraciones en las que cuestionó varios aspectos de lo ocurrido.
El comunicador aseguró que había examinado un video relacionado con el incidente y que observó elementos que, a su juicio, ameritan una investigación más detallada.
Uceta planteó la posibilidad de que las d3t0n4c10n3s se produjeran desde diferentes posiciones de una yipeta vinculada con el acontecimiento.
Su interpretación apunta a que podrían haber participado personas situadas tanto en la parte delantera como en la posterior del vehículo.
No obstante, esta posibilidad todavía no ha sido establecida mediante un análisis pericial divulgado públicamente.
Durante su intervención, el comunicador también mencionó a Erison Dólar, conocido como «El Peor», a quien atribuyó una presunta participación principal.
Los señalamientos de Uceta constituyen acusaciones públicas y no equivalen a una determinación judicial de culpabilidad.
En la misma intervención se refirió a una persona apodada «El Falla», quien, de acuerdo con su relato, habría sido agr3d1d4 cuando no representaba una amenaza.
Este detalle tampoco ha sido corroborado de manera independiente.
Otro aspecto que generó atención fue la afirmación del comunicador de que uno de los señalados, conocido como «El Rompedor», habría comparecido ante las autoridades.
Esa declaración representa una posible novedad frente a los reportes del 24 y 25 de octubre, cuando todavía se informaba sobre la búsqueda de los hombres requeridos.
Sin embargo, no se encontró una comunicación oficial posterior que permitiera confirmar de manera independiente esa supuesta entrega.
Los familiares de Samuel Place Méndez habían expresado su inconformidad por la ausencia de resultados y reclamaron que las investigaciones avanzaran.
Residentes de Bayona y Engombe también solicitaron la intervención de la Policía Nacional y del Ministerio Público para evitar que el caso permanezca sin esclarecer.
Las primeras versiones difundidas mencionaron la posibilidad de diferencias personales anteriores, aunque esa hipótesis todavía requiere comprobación.
La Dirección Central de Investigación (DICRIM) tiene entre sus responsabilidades realizar las diligencias necesarias para esclarecer las circunstancias del hecho.
Será fundamental determinar la secuencia de los acontecimientos, analizar las grabaciones disponibles y establecer qué participación pudo tener cada una de las personas mencionadas.
Mientras tanto, los familiares de «El Five» mantienen su reclamo de justicia y esperan que las autoridades ofrezcan información verificable sobre el avance de las investigaciones.
El caso permanece abierto y las personas señaladas conservan su presunción de inocencia hasta que los tribunales determinen lo correspondiente.

