
Un joven de la localidad de Mata Larga desató inquietud entre vecinos y televidentes al compartir un testimonio inusual durante una entrevista que comenzó con recuerdos aparentemente inocentes.
Lo que parecía una charla común cambió de tono cuando reveló un suceso que, según él, alteró su existencia para siempre.
Argelis narró que, siendo niño, fue mordido por un perro. La dueña del animal se negó a prestarle ayuda para recibir atención médica, y tras ese momento, según sus palabras, “algo cambió en su interior”.
No se trataba solo de una herida física: aseguró que, desde entonces, una sombra lo acompaña constantemente, sintiendo una presencia ajena que describe como maligna.
Durante la conversación, el joven atravesó un episodio que muchos calificaron como trance. Su voz se tornó diferente, su cuerpo adoptó una postura rígida y su mirada se volvió ausente, lo que provocó alarma entre los presentes. Algunos testigos abandonaron el lugar con temor, mientras otros intentaban calmarlo sin éxito.
La comunidad permanece dividida ante lo vivido: hay quienes ven señales de un fenómeno espiritual, y otros hablan de un posible trastorno psicológico.
Mientras tanto, líderes del lugar han pedido respeto por la situación y se discute si será necesaria la intervención de profesionales en salud mental o incluso orientación religiosa especializada.
