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Antonio Lora Estévez, conocido por sus allegados como “Anthony”

18 de abril de 2025
Antonio Lora Estévez

La noche del Jueves Santo quedó marcada por una pérdida que estremeció a los habitantes de la Avenida de la Confluencia, en Jarabacoa. La conmoción se desató tras la repentina desaparición física de Antonio Lora Estévez, un joven de 29 años conocido en su comunidad como “Anthony”, recordado por su carácter afable y espíritu servicial.

Instantes antes del hallazgo, Anthony había enviado un mensaje de voz que alarmó profundamente a uno de sus amigos. En él decía: “Perdón, cometí un error, recuérdenme como un joven alegre”. Esa advertencia movilizó al destinatario, quien lo localizó en el sitio donde laboraba como gallero, pero ya era demasiado tarde: yacía sobre el pavimento, sin signos vitales.

Al lado del cuerpo fue recuperado un envase de jugo con un olor inusual, que fue recogido por las autoridades como evidencia.

El procedimiento de levantamiento fue llevado a cabo por el Ministerio Público, en conjunto con el médico legista Rafael Domínguez, miembros de la Policía Nacional y del DICRIM, iniciando así las investigaciones correspondientes para esclarecer el hecho.

Familiares y vecinos aún intentan asimilar lo sucedido, mientras el mensaje final de Anthony abre una reflexión urgente sobre el cuidado emocional.

Su caso vuelve a poner sobre la mesa la importancia de identificar señales de alerta en salud mental, especialmente entre los jóvenes, y de brindar espacios seguros para acompañar ese dolor muchas veces invisible.