Saltar al contenido

Familia dominicana-hondureña fue encontrada en Florida

6 de septiembre de 2026

Ocala, Florida.– Una familia de cuatro integrantes fue encontrada sin v1da dentro de su residencia en el condado de Marion, Florida, en un caso que continúa bajo investigación y cuya principal hipótesis apunta a una posible intoxicación por monóxido de carbono.

Las víctimas fueron identificadas oficialmente como Yohan Sanchez, de 33 años; Rebeca Santos, de 37; Michael Melendez, de 15; y Samuel Sanchez, de 2 años. Los cuatro fueron encontrados dentro de una vivienda ubicada en Banyan Track Way, en el área de Ocala.

Yohan era de origen dominicano y había servido en la Guardia Costera de Estados Unidos, según informaciones divulgadas posteriormente por sus familiares. Rebeca era hondureña y había nacido en Tegucigalpa.

El hallazgo ocurrió la noche del viernes 6 de febrero de 2026, aproximadamente a las 10:25 p. m., cuando agentes de la Oficina del Sheriff del Condado de Marion acudieron a realizar una verificación de bienestar en la residencia. Al entrar encontraron a los dos adultos y los dos menores sin v1da.

La preocupación comenzó después de que la familia dejara de asistir a las actividades de su comunidad cristiana. Según familiares, eran miembros activos de su iglesia y su ausencia resultó inusual. Un pastor acudió a la residencia y, después de no conseguir respuesta en diferentes ocasiones, las autoridades fueron alertadas.

Ruth Santos, hermana de Rebeca, contó que había hablado con ella por última vez el miércoles 4 de febrero al mediodía. Durante aquella conversación estaban organizando un regalo para Samuel, quien cumpliría tres años el 26 de febrero. La familia considera que la tr4gedia pudo producirse durante aquella misma noche, aunque esa cronología procede de sus declaraciones y no constituye una determinación forense definitiva.

Otro familiar identificado públicamente es Sendy Sanchez, hermano de Yohan, quien reside en Boston y habló sobre el profundo impacto que provocó la pérdida de los cuatro integrantes de la familia. Describió a su hermano como un hombre trabajador y dedicado a su hogar.

La madre de Yohan, Jackie Soto, también habló públicamente después de la tr4gedia. Según relató, había conversado por teléfono con su hijo poco antes de su mu3rte y nada durante aquella comunicación hacía prever lo que posteriormente ocurriría.

Desde las primeras diligencias, los investigadores señalaron que no encontraron indicios que hicieran sospechar de un acto criminal. La principal hipótesis de la Oficina del Sheriff es que los cuatro pudieron haber perdido la v1da debido a una exposición a monóxido de carbono dentro de la vivienda.

Sin embargo, existe una precisión importante: la Oficina del Sheriff señaló que la causa oficial de las cuatro mu3rtes corresponde determinarla a la Oficina del Médico Forense. Por ello, la intoxicación por monóxido de carbono debe describirse como la principal hipótesis de los investigadores y no como una conclusión forense definitiva mientras no se publique ese resultado.

Tampoco se ha informado públicamente de manera concluyente qué habría generado la acumulación del gas dentro de la vivienda. Las autoridades continuaron investigando el origen de la posible exposición.

La familia se había establecido en Florida después de vivir anteriormente en Massachusetts. Tras conocerse las mu3rtes, familiares y miembros de la comunidad comenzaron campañas de recaudación para ayudar con los gastos funerarios y el traslado de los restos.

El caso también motivó nuevas advertencias sobre el peligro del monóxido de carbono, un gas que no tiene color ni olor y que puede acumularse sin que las personas dentro de una vivienda adviertan su presencia. Ken McCann, jefe de Bomberos del condado de Marion, recordó la importancia de instalar correctamente detectores de este gas en las viviendas.

Así, los nombres que quedaron en el centro de esta dolorosa historia son Yohan Sanchez, Rebeca Santos, Michael Melendez y Samuel Sanchez, una familia completa cuya inesperada partida conmocionó a comunidades dominicanas, hondureñas y estadounidenses mientras las autoridades trabajan para establecer definitivamente qué ocurrió dentro de aquella residencia de Florida.