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Estudio del Sismológico de la UASD revela dónde las ondas sísmicas pierden más y menos fuerza en República Dominicana

6 de septiembre de 2026

Santo Domingo.– Una investigación del Centro Nacional de Sismología (CNS) de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) reveló importantes diferencias en la manera en que las ondas producidas por los t3rremotos se atenúan al desplazarse por el territorio dominicano. Los resultados colocan a Barahona y Pedernales entre las provincias con mayor atenuación, mientras el Distrito Nacional y Santo Domingo registraron los niveles más bajos.

El trabajo, titulado “Análisis espacial de la atenuación de las ondas sísmicas en la República Dominicana”, fue elaborado por el investigador Andrés María Moreta Rosario, del Centro Nacional de Sismología, y publicado por el CNS-UASD el 5 de junio de 2025. El estudio ha vuelto a recibir atención durante estos primeros días de septiembre de 2026.

La investigación utilizó una muestra de 10,248 eventos sísmicos, registrados entre el 1 de enero de 2010 y el 31 de diciembre de 2020. Los científicos analizaron información como magnitud, profundidad, coordenadas y llegada de las ondas a las estaciones sismológicas.

En términos sencillos, la atenuación describe cuánto disminuye la amplitud de una onda sísmica mientras se propaga. El equipo utilizó el denominado factor de calidad Q y estudió el comportamiento de las ondas en diferentes frecuencias dentro de un rango de 0 a 10 Hz.

Los mapas obtenidos muestran que el comportamiento no es uniforme. A una frecuencia de 3 Hz, Barahona y Pedernales destacan por tener mayores extensiones con alta atenuación. A 5 Hz, la región Este presenta principalmente valores bajos y medio bajos, mientras sectores del Sur y del Norte concentran valores superiores.

Las diferencias se hacen todavía más evidentes en frecuencias de 6 a 8 Hz. En ese rango, el suroeste concentra las mayores extensiones clasificadas con alta atenuación: nueve provincias presentaron alguna superficie dentro de esa categoría y tres alcanzaron el 75 % o más de su territorio.

Entre 8 y 10 Hz, solamente cinco provincias mostraron zonas de alta atenuación. Cuatro estaban ubicadas en el suroeste, con porcentajes aproximados de 79 %, 39 %, 30 % y 4 %, mientras una provincia del noreste alcanzó alrededor del 2 %.

Al reunir todos los resultados, Barahona y Pedernales aparecen como las provincias con los mayores niveles generales de atenuación, mientras que el Distrito Nacional y la provincia Santo Domingo presentan los menores. La mayor parte del territorio dominicano quedó clasificada entre niveles bajos y medio bajos para las frecuencias estudiadas.

Sin embargo, hay una aclaración fundamental: mayor atenuación no significa automáticamente mayor peligro, y menor atenuación tampoco permite afirmar por sí sola que un lugar sufrirá más d4ños durante un t3rremoto.

El efecto de un s1smo depende de múltiples variables, entre ellas su magnitud y profundidad, la distancia respecto a la fuente, las características geológicas locales y la vulnerabilidad de las edificaciones. Por eso, estos mapas constituyen una pieza de información para evaluar el riesgo y no una clasificación definitiva de cuáles provincias son “más seguras” o “más peligrosas”.

El propio investigador Andrés María Moreta Rosario señala que este tipo de información puede ser utilizado para fortalecer la gestión del riesgo sísmico, ofreciendo datos útiles a ingenieros, planificadores urbanos, instituciones de respuesta y responsables de tomar decisiones sobre el desarrollo territorial.

El estudio adquiere especial relevancia porque el Centro Nacional de Sismología, institución perteneciente a la Facultad de Ciencias de la UASD, es responsable desde 1948 del seguimiento de la actividad sísmica dominicana y de la administración y mantenimiento de la Red Sísmica y Acelerográfica Nacional.

La principal conclusión no es que un próximo gran t3rremoto vaya a ocurrir en Barahona, Pedernales, Santo Domingo o cualquier otra provincia. Lo que demuestra la investigación es que las ondas sísmicas no se comportan de la misma manera en todo el territorio dominicano, información que puede contribuir a desarrollar modelos de amenaza más precisos y mejorar la prevención ante futuros eventos.

Mapa de atenuación de ondas sísmicas para frecuencia de 1HzCentro Nacional de Sismología de la UASD