
Puebla, México.– Recordando cuando una comunidad entera se reunió para despedir a los seis integrantes de la familia Osorio Amastal que perdieron la v1da después de que el vehículo en el que se encontraban fuera impactado por un autobús de transporte de personal en Santa María Coronango, Puebla. El hecho ocurrió la noche del 20 de julio de 2024, por lo que las publicaciones que vuelven a circular corresponden a una tr4gedia ocurrida hace más de dos años.
Las víctimas fueron identificadas como Jacobo Osorio Pérez, de 48 años; Ernestina Amastal Cuetlacli, de 43; Ariana Osorio Amastal, de 25; Gabriela Fabián Morales, de 23; Ian Santiago Osorio Fabián, de 3; y Ángel Said Osorio Fabián, de apenas 1 año. Algunas publicaciones mencionaron al pequeño únicamente como Santiago, pero la cobertura de su funeral publicó su nombre como Ian Santiago.
La pérdida golpeó especialmente a José Ángel Osorio, quien despidió en el mismo hecho a su esposa Gabriela, sus dos hijos pequeños, sus padres Jacobo y Ernestina y su hermana Ariana. Durante aquellos días expresó públicamente el profundo dolor de haber perdido prácticamente a toda su familia en un solo acc1dente.
El velorio se realizó en una vivienda de Santa María Coronango. Familiares, vecinos, amigos y conocidos llegaron para acompañar a los seres queridos y despedirse de los seis. Posteriormente, el 23 de julio de 2024, los seis féretros fueron llevados hasta la iglesia de Santa María Coronango, donde se celebró una misa de cuerpo presente.
Después de la ceremonia religiosa, el cortejo realizó una parada en la calle Emilio Portes Gil Poniente, cerca de la Secundaria Técnica 45, precisamente en el sector donde había ocurrido la tr4gedia. Desde allí continuaron hacia el panteón municipal para la despedida final.
Uno de los momentos más emotivos fue el denominado “baile de las coronas”, una tradición realizada durante la despedida de los pequeños. Niños participaron con velos blancos y coronas de flores mientras familiares acompañaban el homenaje antes de la misa y el sepelio.
La señora Luisa Morales, madre de Gabriela y abuela de Ian Santiago y Ángel Said, aprovechó el velorio para exigir justicia. La familia pidió que el caso no quedara en el olvido y reclamó consecuencias judiciales para el joven que conducía el autobús.
El conductor fue identificado públicamente únicamente como Carlos “N”, de 19 años. Posteriormente, la Fiscalía General del Estado de Puebla informó que las pruebas indicaban que conducía con tercer grado de intoxicación etílica. Fue vinculado a proceso por los delitos de hom1cidio y daño en propiedad ajena a título de culpa y quedó bajo prisión preventiva durante el desarrollo del proceso.
También apareció en la investigación una mujer identificada públicamente solo como Wendy, quien presuntamente acompañaba a Carlos en el autobús y habría abandonado el lugar después del impacto. La Fiscalía informó entonces que su situación era investigada; esto no significa que se le atribuyera responsabilidad por las seis mu3rtes.
La familia también manifestó preocupación por una posible impunidad debido a que el autobús prestaba servicios de transporte de personal vinculados con Volkswagen. Esa fue una acusación expresada por los familiares; no constituye por sí misma evidencia de que la empresa hubiera encubierto al conductor.
La despedida de Jacobo Osorio Pérez, Ernestina Amastal Cuetlacli, Ariana Osorio Amastal, Gabriela Fabián Morales, Ian Santiago Osorio Fabián y Ángel Said Osorio Fabián quedó marcada en Santa María Coronango como uno de los momentos más dolorosos vividos por la comunidad.
Seis integrantes de una misma familia, seis féretros y una despedida que familiares y vecinos difícilmente podrán olvidar.

