
Cundinamarca, Colombia – Habían salido de Bogotá durante la madrugada con un propósito especial: regresar a sus raíces en Suaita, Santander, reunirse con sus seres queridos y compartir juntos la Semana Santa.
Pero Rosalba Garcés Ríos, Luz Amanda Pereira Garcés, Adelaida Pereira Garcés, Fredy Alfredo León Narváez y el pequeño Juan Pablo León Pereira nunca llegaron a su destino.
Los cinco integrantes de una misma familia f4llecieron durante el grave acc1dente registrado la mañana del miércoles 1 de abril de 2026, en el peaje Casablanca, sobre la vía que comunica a Zipaquirá con Ubaté, en jurisdicción de Cogua, Cundinamarca.
Junto a ellos viajaban sus dos mascotas, que tampoco lograron sobrevivir.
Salieron de Bogotá a las 4:05 de la madrugada
La familia había organizado el viaje para pasar la Semana Mayor en Vado Real, municipio de Suaita, Santander, donde se encontraba la finca familiar en la vereda Simeón.
Salieron aproximadamente a las 4:05 de la madrugada desde el barrio Quiroga, en el sur de Bogotá.
Fredy Alfredo León Narváez, de 43 años, conducía el Renault Logan color vinotinto.
A su lado viajaba su esposa, Luz Amanda Pereira Garcés, de 41 años.
En los asientos posteriores se encontraban la madre de Amanda, Rosalba Garcés Ríos, de 64 años; su hermana Adelaida Pereira Garcés, de 46 años; y Juan Pablo León Pereira, de 10 años, hijo de Fredy y Amanda.
Las dos mascotas de la familia también los acompañaban.
Era un recorrido que tenía como destino un encuentro familiar.
La familia estaba detenida cerca del peaje
Cuando llegaron al sector del peaje Casablanca, su automóvil se encontraba en medio de los vehículos que esperaban para continuar el recorrido.
Fue entonces cuando un tractocamión que transportaba leche perdió el control y terminó impactando varios automotores.
Los reportes preliminares indicaron que el vehículo pesado pudo haber presentado una falla mecánica, aunque establecer técnicamente qué ocurrió con el sistema de frenos quedó en manos de las autoridades.
La fuerza del impacto desencadenó un grave ch0que múltiple y posteriormente se produjo un inc3ndio que alcanzó varios vehículos.
El automóvil donde viajaba la familia quedó directamente involucrado.
Los cinco ocupantes f4llecieron.
Medicina Legal confirmó sus identidades
Debido a las condiciones en las que quedaron las víctimas, su identificación requirió procedimientos técnico-científicos.
El Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses confirmó oficialmente las identidades de:
Adelaida Pereira Garcés, 46 años.
Rosalba Garcés Ríos, 64 años.
Fredy Alfredo León Narváez, 43 años.
Luz Amanda Pereira Garcés, 41 años.
Posteriormente fue plenamente identificado el quinto integrante de la familia, Juan Pablo León Pereira, de 10 años.
Tres equipos interdisciplinarios, integrados por médicos, especialistas en identificación, odontólogos, antropólogos y personal de apoyo participaron en el proceso.
Dos mascotas también viajaban con ellos
La familia no viajaba sola.
Dentro del automóvil también se encontraban dos mascotas, recordadas por sus allegados como parte del núcleo familiar.
Reportes posteriores identificaron a una de ellas como Kiara.
Ambas también f4llecieron como consecuencia del acc1dente.
21 personas resultaron afectadas
La magnitud de lo sucedido fue mucho mayor que la pérdida de la familia Pereira Garcés.
Los balances posteriores establecieron que 21 personas resultaron l3sionadas y tuvieron que ser atendidas o trasladadas a diferentes centros médicos.
Al menos una docena de vehículos terminaron afectados o destruidos durante la emergencia.
Bomberos, organismos de socorro, Policía y personal médico fueron movilizados hasta la zona mientras la vía permaneció cerrada para atender a las víctimas y retirar los vehículos.
Un hijo se había adelantado en el viaje
Entre los detalles conocidos posteriormente existe uno especialmente conmovedor.
Otro hijo de Fredy y Luz Amanda también tenía previsto participar en el encuentro familiar de Semana Santa.
Sin embargo, había viajado previamente hacia Santander.
Esa decisión hizo que no estuviera dentro del automóvil cuando ocurrió el acc1dente.
Mientras él ya se encontraba en el lugar donde la familia esperaba reunirse, sus padres, su hermano, su abuela y su tía permanecían en camino.
Nunca consiguieron llegar.
Suaita recibió la noticia con profundo dolor
Aunque varios integrantes de la familia habían salido de su tierra buscando oportunidades, mantenían una estrecha relación con Suaita y el corregimiento de Vado Real.
La noticia provocó consternación entre familiares, amigos y habitantes de la comunidad.
La Alcaldía de Suaita expresó públicamente sus condolencias y extendió un mensaje especial de solidaridad a Daniel Pereira, esposo de Rosalba y padre de Luz Amanda y Adelaida.
La Gobernación de Santander también lamentó públicamente la partida de los cinco integrantes de la familia.
Una despedida conjunta en Bogotá
Después de varios días de procedimientos de identificación, los cinco fueron trasladados para que sus familiares pudieran despedirlos.
Las urnas de Rosalba, Luz Amanda, Adelaida, Fredy y Juan Pablo fueron reunidas en una sala de velación de Bogotá.
Posteriormente, la familia programó las exequias en la Parroquia Nuestra Señora de los Ángeles La Porciúncula.
Era una despedida que nadie había imaginado cuando, apenas unos días antes, todos preparaban un viaje destinado a celebrar la Semana Santa en familia.
Cinco integrantes de una familia que iban camino a casa
Detrás de las imágenes del acc1dente quedaron cinco historias:
Rosalba Garcés Ríos, la madre y abuela de la familia.
Luz Amanda Pereira Garcés, hija de Rosalba y esposa de Fredy.
Adelaida Pereira Garcés, hermana de Luz Amanda.
Fredy Alfredo León Narváez, esposo de Luz Amanda.
Y Juan Pablo León Pereira, hijo de Fredy y Luz Amanda, de apenas 10 años.
Las investigaciones continuaron para establecer las causas técnicas que llevaron al tractocamión a perder el control antes de llegar al peaje Casablanca.
Para sus familiares, sin embargo, aquel 1 de abril de 2026 quedó marcado por una ausencia imposible de llenar.
Salieron de Bogotá antes de que amaneciera pensando en abrazar a sus familiares, descansar y compartir juntos una nueva Semana Santa.
Esta vez, los cinco quedaron en el camino.


